Thursday, November 09, 2006

INFLUENCIA DE LA GLOBALIZACION EN LA IDENTIDAD CULTURAL

INTRODUCCIÓN

Desde hace cerca de treinta años venimos ocupándonos de una cara de la realidad económica mundial: la hoy llamada Globalización.

En esta oportunidad, quiero centrarme en la identidad cultural, un aspecto específico que puede o no, verse afectado por el fenómeno anteriormente mencionado.

Un fenómeno objetivo porque no depende de nuestra forma de pensar o sentir, nos afecta independientemente de nuestra situación económica o geográfica. Hasta los críticos del proceso global, hablan y escriben como si éste, fuera un hecho definitivo e irreversible, pero es que en realidad lo es.

No es algo convincente, ni una ideología, así los neoliberales intenten integrar este hecho dentro de su contexto ideológico.

No se pueden seguir haciendo análisis, bajo supuestos ideológicos o como si el proceso global fuese una opción y no una realidad. El perder el tiempo hablando de antiglobalización, globalofilia o globalofobia es entregar las oportunidades a aquellos que están asimilando la globalización en todos sus conceptos, como Estados Unidos.

El oponerse a la globalización es un absurdo, similar al Ludismo de principios del XIX, un movimiento obrero que pretendía destruir las máquinas y los centros de las fábricas, porque consideraba que la Revolución Industrial iba a acabar con el trabajo y a traer la miseria y la desgracia.

Al referirnos a ¿cómo influye la globalización en nuestra identidad cultural? Estamos ante una cantidad de factores y circunstancias que hacen de este proceso de intercambio y fusión una máquina acelerada de transformaciones tanto económicas como en otros ámbitos en este caso el cultural.

En este trabajo encontraremos aspectos teóricos y prácticos donde se observa la interrelación entre cultura y globalización siempre queriendo mostrar, que la globalización además de abrir fronteras permitiendo filtrar otras culturas, debe luchar por un desarrollo humano individual, descubriendo nuestra propia identidad cultural, desarrollándola, fortaleciéndola y como la palabra lo dice identificándola como nuestra.


1. OBJETIVOS

1.1 OBJETIVO GENERAL

Mostrar que aunque tenemos una fuerte identidad cultural, el fenómeno de la globalización, hace que todas las fronteras se abran y así haya intercambio y fusión cultural

1.2 OBJETIVOS ESPECÍFICOS

  • Evaluar si el fenómeno de la globalización es positivo o negativo frente al aspecto cultural.
  • Examinar los medios que ayudan a la fusión de culturas y nos permiten hablar de globalización.
  • Observar cómo nos desarrollamos en el aspecto cultural.
  • Analizar la fuerza que ejerce la globalización a nivel de importaciones y exportaciones culturales, en nuestra ciudad.


2. GLOBALIZACIÓN

2.1 ASPECTOS GENERALES

“Globalización” es un término moderno especialmente usado para describir los cambios en las sociedades y la economía mundial que resultan en un incremento del comercio internacional y el intercambio cultural.

El término fue utilizado por primera vez en 1985, por Theodore Levitt en "The Globalization of Markets" para describir las transformaciones que venía sufriendo la economía internacional desde mediados de la década del 60. Toni Comín define este proceso como "un proceso fundamentalmente económico que consiste en la creciente integración de las distintas economías nacionales en un único mercado capitalista mundial".

La globalización es el proceso por medio del cual la creciente comunicación y dependencia entre los distintos países del mundo unifica mercados, sociedades y culturas, a través de una serie de transformaciones sociales, económicas y políticas que les dan un carácter global. Así, los modos de producción y de movimientos de capital se convierten a escala planetaria, mientras los gobiernos van perdiendo atribuciones ante lo que se ha denominado la "sociedad en red". En éste marco se registra un gran incremento del comercio internacional y las inversiones, debido a la caída de las barreras arancelarias y la dependencia entre las naciones.

Respecto a lo económico, el término se utiliza para referirse a los efectos mundiales del comercio internacional y los flujos de capital, y específicamente a los efectos de la liberalización y desregulación del comercio y las inversiones, lo que se denomina como “libre comercio” (en inglés: "free trade").

Evolución del proceso de liberación arancelaria

Ronda

Nº de países

Principales Resultados

Ginebra, 1947

23

45.000 Concesiones

arancelarias

Uruguay, 1950-51

32

8.700 Concesiones

arancelarias

Kennedy, 1966-67

74

30.000 Concesiones

arancelarias.

Tokio

99

    • Reducción del 30% de las tarifas
    • Tarifas del 6% para productos manufacturados.

Uruguay, 1986-91

128

  • Nueva reducción de 30% de las tarifas.
  • Se incorporan

agricultura, textiles y la propiedad industrial

Fuente: The Potential Economy of the World Trade System. Oxford Press, 1995.

Etimológicamente, ciertos autores consideran más adecuado en español el término mundialización, derivado de la palabra francesa mondialisation, en lugar de globalización, anglicismo procedente del inglés globalization, puesto que en español "global" no equivale a "mundial", como sí ocurre en inglés.

Sin embargo, el Diccionario de la Real Academia Española registra la entrada "globalización", entendida como "tendencia de los mercados y de las empresas a extenderse, alcanzando una dimensión mundial que sobrepasa las fronteras nacionales"(1), mientras que la entrada "mundialización" no está en el Diccionario.

Los factores económicos se ven favorecidos para la expansión de la globalización y la posibilidad de generar nuevas relaciones entre los mercados de todo el mundo (consumidores, trabajo, recursos naturales, inversiones financieras, etc.) la globalización es un proceso acelerado, objetivo e irreversible, susceptible de ser escrutado y mejorado.

Los modelos de una primera relación comercial, se han ido modificando para beneficio de los implicados en el proceso, como en China e India, donde la sabiduría política supo conducir los negocios para aprovechar la tecnología que les llegaba. Actualmente estos dos países no sólo ofrecen mano de obra barata, sino que también ofrecen personal altamente capacitado en ciencias, ingeniería y tecnología que ofrecen servicios de excelente nivel a grandes corporaciones internacionales.

(1)DRAE 2006, 23a. Edición

La globalización en sí misma es un proceso continuo y dinámico, que desafía las leyes de los países en desarrollo, en el sentido de que quita irregularidades respecto a leyes de protección a trabajadores, protección del medio ambiente y formas de establecer negocios con corporaciones que pueden dar trabajo a la mano de obra desempleada, también pueden beneficiarse de irregularidades existentes en un determinado país.

Es también un desafío a los planes de desarrollo de los países en vías de desarrollarse, pues al requerir mano de obra cualificada, desnuda igualmente las falencias del estado de la educación de la población joven potencial a ser empleado en el futuro.

Es un fenómeno multidimensional, ya que se manifiesta en diferentes aspectos.
El proceso global se está presentando además como un estado de ánimo, un cambio cultural y de mentalidad, como una posibilidad de que surja una nueva sociedad civil global, y por lo tanto como algo con capacidad no solo para afectar a nuestra organización social, económica o política, sino también a nuestros principios, valores, creencias y en general a todas aquellas cosmovisiones que han sido referencias de nuestra forma de ver y entender el mundo.

En este proceso existen unos aspectos más desarrollados que otros, su evolución no es equitativa. En ciertos aspectos el proceso global está muy avanzado, como puede ser en lo relacionado con los movimientos de capitales, de tecnología, de bienes y servicios, en la integración de los mercados financieros, mientras que en otros aspectos como derechos humanos, ecológicos, económicos, políticos y sociales, movimiento de personas; no lo está tanto. Esto quiere decir que el proceso es asincrónico.

Es un fenómeno multicéntrico. No es total desde el punto de visto geográfico.
El nuevo contexto mundial de las comunicaciones ha disminuido la distancia y sin embargo, le está dando una nueva importancia a la geografía, ya que mientras Internet y las nuevas tecnologías de comunicación, de nueva generación, no avancen, esto puede convertirse en un factor de discriminación. Ciertas zonas del planeta tendrán infraestructuras que permitirán un tráfico para la utilización de un Internet más rápido, mientras que otras no podrán beneficiarse ni con acceso a la red.

Tendencias opositoras a la globalización

Ecologistas Este grupo reclama la falta de respeto de las grandes industrias hacia el medio ambiente. Acusan a las compañías de instalar sus fábricas en países del Tercer Mundo, donde la legislación ambiental es más laxa o casi inexistente.

Sindicalistas Están contra el libre comercio porque dicen que les quita empleo y se lo da a los trabajadores de los países menos desarrollados, que cobran menos y son explotados. Además, denuncian el trabajo Infantil y la esclavitud que existe en los países pobres.

Anarquistas Es el grupo más violento dentro de las fuerzas antiglobalización. Están organizados por grupos radicales o activistas de la violencia callejera.

Agricultores Ven la Globalización como una barrera a la comercialización de sus artículos. También están en contra de los productos transgenéticos. Además rechazan el monocultivo, que obliga a los países pobres a vivir totalmente dependientes de la cotización de su producción en el mercado Inter.- nacional.

Conservadores Repudian la apertura de las fronteras porque implica pérdida de empleo y de identidad colectiva, frente a la llegada de extranjeros o a la homogenización de la cultura.

Financistas se oponen a la libre circulación del capital financiero. Denuncian que en beneficio de mercado mundial se pasa por alto el comercio de armas y reclaman la condonación de la deuda del Tercer Mundo.

Resumiendo, globalización, es un concepto aún no acabado, pero en su definición necesariamente debemos encontrar que estamos frente a un fenómeno de aceleración y cambios en el orden no sólo económico-productivo, sino también del orden social político, económico, cultural. Es probable que la balanza de beneficios de estos cambios sea desigual y este fuertemente desequilibrada, sobretodo para países en vía de desarrollo.


2.2 ANTECEDENTES

La especie humana ha mostrado una fuerte tendencia a extender su presencia en todo el mundo. Mucho antes de que aparecieran las primeras civilizaciones, el ser humano ya se había extendido por la totalidad de la superficie terrestre, con excepción de la Antártida. La historia de las civilizaciones conocidas, muestra también que la gran mayoría ha tenido sólidas vocaciones expansivas. Las investigaciones históricas sobre el poblamiento de las diversas partes del mundo, han puesto de manifiesto que los grandes océanos de la Tierra fueron cruzados varias veces por gran cantidad de civilizaciones.

El término "globalización" designa la creciente interconexión de naciones y pueblos que se ha venido produciendo en todo el mundo a través del comercio, las inversiones, los viajes, la cultura popular u otras formas de interacción.

Muchos historiadores han calificado la globalización como un fenómeno del siglo XX que está asociado al crecimiento de la economía internacional bajo el dominio de Occidente. Sin embargo, la amplia interacción entre pueblos remotos y los viajes a través de largas distancias por diferentes regiones del mundo ya habían existido durante muchos siglos en el pasado.

Comercio Oriental

En el siglo XI, la globalización podía verse en el hemisferio oriental, especialmente en las tierras que limitan el océano Índico y el mar de la China meridional. Regiones con mayor interacción del mundo.

Para entender cómo la globalización surgió entre los siglos XI y XVI es necesario centrar la atención en los contactos entre pueblos de Asia, especialmente en los contactos del comercio de larga distancia.

El comercio interregional ha sido siempre un factor importante en la historia mundial porque fomenta otras formas de intercambio, incluida la difusión de religiones, culturas y tecnologías.

Durante muchos siglos la interacción por tierra fue la Ruta de la Seda; productos, personas e ideas viajaban miles de millas entre China, la India y Europa; aunque también se desarrolló el comercio marítimo que convirtió al océano Índico en el centro de la red comercial marítima más amplia del mundo preindustrial.

Los comerciantes islámicos dominaban esta red, a través de la cual difundían al máximo su religión. La expansión islámica dio lugar a una inmensa región cultural que se extendía por todo el hemisferio oriental.

Puertos comerciales tales como Malaca, en la península homónima, se convirtieron en grandes centros globalizados de comercio y cultura internacional. Los navíos chinos seguirían más tarde esta red comercial para llevar a cabo las mayores exploraciones oceánicas de la historia mundial hasta ese momento. Estas exploraciones confirmaron el papel crucial de este comercio marítimo afro-eurasiático y la gran actividad de algunas civilizaciones asiáticas.

Los intercambios a través de Asia en aquella época, incluida la expansión del Islam, fueron suficientemente significativos como para que se pueda hablar de una globalización de la economía y de la cultura.

Imperio Mongol y Ruta de La Seda

En el siglo XX la globalización permitió a la tecnología occidental llegar a otras partes del mundo.

Los mongoles durante su gobierno permitieron la transferencia de tecnología desde Asia oriental (más desarrollada), hacia Europa occidental (más atrasada). Durante la era mongol llegaron a Europa invenciones chinas tales como la pólvora, la imprenta, el horno de fundición, la maquinaria para la elaboración de la seda, el papel moneda o el juego de cartas, así como múltiples descubrimientos médicos o frutas cultivadas como la naranja o el limón. Los mongoles prepararon el camino para una mayor comunicación global, abriendo las puertas de China al mundo.

Provocaron inconscientemente cambios que más tarde permitirían a Europa alcanzar e incluso sobrepasar a China, mejorando los inventos. Un ejemplo es el lanzallamas chino, que luego en el siglo XIII se convertiría en Europa en la primera escopeta.

Actualmente el mundo globalizado se caracteriza por un escape de talentos desde diferentes continentes hacia Europa y Norteamérica.

En el siglo XIV el mundo ya había presenciado el mismo fenómeno, aunque en este caso la salida era en sentido contrario, de Occidente hacia Oriente.

El imperio mongol fue uno de los principales imperios terrestres de la historia. Pero a pesar del éxito de la civilización mongol durante el siglo XIII, su imperio tendría una duración corta. A diferencia de otros imperios, los mongoles nunca aprovecharon el comercio marítimo que florecía en aquel tiempo.

Islam y océano Índico

Entre los siglos VIII y XV, el Islam llegó fuera de territorios árabes hacia Oriente Próximo para convertirse en la religión dominante en muchas partes de África, Asia y la península Ibérica.

En puntos tan diferentes y separados geográficamente como China y los Balcanes surgieron grupos musulmanes. Durante este proceso, se desarrolló un mundo islámico interconectado que recibió el nombre de “dar al-Islam (‘la morada del Islam’), mundo que estaba unido tanto por una fe común como por conexiones comerciales. El “dar al-Islam se extendía desde Marruecos hasta Indonesia.

Esta islamización global llevó nombres, palabras, alfabeto, arquitectura, actitudes sociales y valores culturales árabes a pueblos de todo el mundo. Pues eran los Musulmanes quienes dominaban el comercio marítimo, cada vez más integrado por el océano Índico

El estrecho de Ormuz en el golfo Pérsico y el estrecho de Malaca en el Sureste asiático fueron los principales pilares de lo que llegaría a convertirse en el sistema mercantil más importante del mundo preindustrial. Fue a través de este sistema mercantil que las especias de Indonesia y el este africano, el oro y el estaño de Malaca, el batik y las alfombras de Java, los tejidos de India, el oro de Zimbabue y las sedas, la porcelana y el té de China llegaron hasta los mercados más distantes. Cuando muchos de estos productos llegaron a Europa, muchas personas decidieron ir en busca de sus fuentes en el Este, iniciando así la era europea de las exploraciones.

El comercio marítimo floreció, especialmente en el siglo XIV después de la caída del imperio mongol, de la peste negra y la plaga bubónica.

La red marítima alcanzó su máximo esplendor en los siglos XV y XVI, cuando decaía el poder político musulmán pero su poder económico y cultural aún seguía siendo fuerte.

Islam y Malaca

La ruta comercial marítima dependía de ciudades portuarias cosmopolitas tales como Ormuz en la costa persa, Cambay en el noroeste de India, Calicut en la costa sudoeste de India y Malaca cerca del extremo meridional de la península homónima. De estas ciudades, de la que tal vez se tienen más referencias es de Malaca, ciudad que muestra bien los modelos preindustriales de globalización.

El Sureste asiático había sido durante mucho tiempo una región cosmopolita donde se mezclaban personas, ideas y productos. Algunos gobernantes de los estados costeros de la península de Malaca y del archipiélago indonesio, para atraer a los comerciantes musulmanes que dominaban el comercio marítimo interregional, adoptaron su fe.

La llegada del Islam al Sureste asiático coincidió con el auge de Malaca, que se convertiría en el poder político y económico de la región, en la principal base de expansión del Islam en el archipiélago y en la última parada, en el extremo oriental, de la red comercial del océano Índico.

Un viajero portugués de principios del siglo XVI, escribió que "Malaca es una ciudad que ha sido creada para el comercio y es la más adecuada del mundo…” “Todo el comercio entre naciones alejadas miles de leguas debe pasar por Malaca. El dueño de Malaca tiene sus manos sobre el cuello de Venecia".

Durante el siglo XV Malaca era un puerto comercial floreciente que atraía a comerciantes de muchos países de Asia y África. En el puerto de Malaca atracaban más barcos que en cualquier otro puerto del mundo y los comerciantes que viajaban por mar se sentían atraídos por su gobierno estable y su libre política comercial. La población de Malaca, de entre 100.000 y 200.000 personas, contaba con 15.000 comerciantes extranjeros, entre los que se encontraban: árabes, egipcios, persas, turcos, judíos, armenios, etíopes, africanos orientales, birmanos, vietnamitas, javaneses, filipinos, chinos, japoneses e indios de todo el subcontinente.

En las calles de la ciudad se podían oír más de 84 lenguas.

Malaca se había convertido en una de las principales ciudades comerciales del mundo, un centro multiétnico de cultura y comercio globalizado, comparable a lo que actualmente podría ser Nueva York, Los Ángeles u Hong Kong.

La China Ming y el mundo

El grado de globalización de principios del siglo XV puede observarse en los grandes viajes chinos de exploración.

Durante estos extraordinarios viajes, barcos con la bandera china se desplazaban por las rutas comerciales marítimas por el Sureste asiático hacia la India, el golfo Pérsico, el mar Rojo y Arabia, bajando por la costa oriental africana hasta Kilwa en Tanzania. Las expediciones chinas expresaban la exuberancia de una era de gran vitalidad, se habían constituido en la máxima potencia en un hemisferio en plena globalización.

A comienzos del periodo Ming, China era la civilización más avanzada del mundo, desde el punto de vista comercial y con miras hacia el exterior. La China Ming podía haber establecido una mayor comunicación entre los continentes y haberse convertido en la potencia mundial dominante mucho más allá del este de Asia, sin embargo, nunca lo hizo.

Los grandes viajes a occidente y la pujanza comercial en el Sureste asiático se vieron interrumpidos de forma súbita cuando el emperador Ming ordenó una vuelta al aislacionismo, haciendo volver a toda la población china residente fuera del imperio.

Los viajes no resultaban rentables para el gobierno Ming porque los barcos volvían principalmente con mercancías exóticas, tales como jirafas africanas para el zoológico imperial, en lugar de recursos minerales u otros productos valiosos.

Parece que los líderes chinos no eran conscientes de todas las posibilidades que ofrecía la globalización. A diferencia de la Europa cristiana, China tenía poco interés en difundir su religión y cultura.

Los océanos quedaron abiertos a los europeos occidentales, quienes mejoraron la tecnología naval y militar, china y árabe y pronto pudieron desafiar a árabes, indios y asiáticos del sureste y así convertirse en la supremacía del sistema comercial del océano Índico.

El fin del primer sistema globalizado

A finales del siglo XV ya había llegado hasta Europa la fama de ciudades como Malaca, Cantón, Calicut y Ormuz como centros de lujo asiático. Ansiosos de acceder directamente al comercio asiático, los portugueses llegaron finalmente a India en 1498 y a Malaca en 1509, instaurando una nueva era de actividad europea en la historia de Asia.

Realmente los portugueses conquistaron Malaca en 1511 a pesar de la superioridad de Portugal en cuanto a navíos y armas, su nivel de vida era probablemente inferior al de las sociedades más desarrolladas de Asia, lo que contribuyó a que los europeos tuvieran que usar la fuerza armada para alcanzar fines comerciales y políticos.

Esta tendencia favoreció el que en los cinco siglos siguientes la globalización del mundo se encontrara bajo los pronósticos de los cristianos occidentales en lugar de musulmanes, indios y chinos, quienes entre 1000 y 1500 habían establecido su marco.

Expansión de Europa:

La histórica travesía de Cristóbal Colón en 1492 abrió camino a una expansión global de la civilización europea, que conquistó y colonizó bajo su dominio la mayor parte del mundo, casi con la única excepción de China y Japón.

En 1494, en el primer tratado global de la historia, España y Portugal se reparten el mundo a ser conquistado por mitades, dividiendo el mundo en dos, por la línea de Tordesillas.

La inmensa transferencia de riquezas que comenzaron a fluir desde las colonias de todo el mundo hacia Europa, generaron una acumulación de capital que dio origen a fines del siglo XVIII al sistema capitalista industrial.

En el siglo XIX se produce la primera división internacional del trabajo, asignando a Europa la producción de bienes industriales y a los países no europeos, mayoritariamente coloniales, la producción de materias primas y alimentos, guiándose por la teoría de la ventaja comparativa desarrollada por Adam Smith y David Ricardo. Durante cinco siglos masas crecientes de población europea producirán grandes migraciones hacia todos los puntos de la Tierra.

En las últimas décadas del siglo XIX y las primeras del siglo XX se produce una enorme expansión del transporte, las comunicaciones, el comercio y las inversiones internacionales. Los capitalistas individuales europeos y norteamericanos tienden a fusionarse para originar grandes empresas de capital colectivo con mayores posibilidades de influir en los mercados: son denominadas corporaciones, trusts o sociedades anónimas. Estas corporaciones europeas y norteamericanas comienzan a instalar filiales en todo el mundo. Esto se denomina como mundialización.

Factores en el nuevo mundo:

La globalización se produce a partir de la nueva agrupación de una compleja serie de procesos sociales, políticos, económicos y culturales. Los principales son:

Entre 1910 y 1945, una serie de crisis económicas, en particular la gran depresión de 1929, y las dos sangrientas guerras mundiales, causan grandes sufrimientos a los pueblos y enormes daños a las economías, llevando a la retracción del volumen y la importancia de los flujos internacionales de comercio. En esas condiciones se produce en 1918 la Revolución Rusa que establece el primer estado comunista: la Unión Soviética.

En 1945, poco antes de finalizar Segunda Guerra Mundial, las Naciones Unidas, aún en proceso de constitución, realizan una Conferencia Financiera en Bretton Woods (EEUU), donde se decide crear el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. Poco después, en 1947, se firma el Acuerdo General de Aranceles y Comercio (GATT), antecesor de la OMC (Organización Mundial del Comercio).

Al salir de la Segunda Guerra Mundial decenas de países del este de Europa organizaron Estados comunistas y formaron un bloque comunista conducido por la Unión Soviética, el CAME (Consejo de Ayuda Mutua Económica). El mundo comunista creció con nuevas revoluciones como la de China (1949), Corea del Norte (1952), Cuba (1958) y Vietnam (1970). Por su parte, los pueblos de las colonias europeas iniciaron una serie de luchas de descolonización que triunfaron en todos los casos y llevó a la creación de más de 100 nuevas naciones independientes. El mundo quedó dividido en dos bloques enfrentados en una guerra fría y conducidos por dos superpotencias: el bloque capitalista con el liderazgo de Estados Unidos y el bloque comunista con el liderazgo de la Unión Soviética. El poder con el que contaron ambos bloques expuso a la Humanidad al peligro de una guerra nuclear y, por primera vez, ante la posibilidad de autodestruirse como especie. Este peligro para la Humanidad, produjo el fenómeno de "guerra fría", y generó por primera vez una conciencia global de destino común como especie.

Entre ambos "mundos" capitalista y comunista, emergió un Tercer Mundo que se organizó como Movimiento de Países No Alineados que, aún manteniendo cierta relación con uno o los dos bloques, se mantenían neutrales en la confrontación global. En la década de 1960, China, con un cuarto de la población mundial, se separa del bloque comunista soviético, y permanece aislada. Lentamente reorganiza sus relaciones con el resto del mundo, y fundamentalmente su economía, abriendo paso a una economía socialista de mercado, denominada liberalismo socialista.

El comercio internacional se expandió. Las corporaciones europeas, norteamericanas y ahora también japonesas, se organizaron como Empresas Multinacionales, con un gran poder económico y político. La crisis del petróleo de 1973 impulsó una reorganización radical del capitalismo, fundada en la intensa promoción de la innovación tecnológica (TIC), la reforma total de la empresa y el desmantelamiento del Estado de Bienestar, históricamente impulsado por los gobiernos de Regan en EEUU y Thatcher en Gran Bretaña.

El 16 de noviembre de 1989, se produjo la caída del Muro de Berlín, abriendo camino a la implosión de la Unión Soviética en 1991 y la desaparición del bloque comunista. A partir de ese momento comenzó una nueva etapa histórica: la globalización.


2.3 TEORÍA DEL DESARROLLO

La globalización es un conjunto de propuestas teóricas que señalan especialmente dos grandes tendencias: los sistemas de comunicación mundial y las condiciones económicas, especialmente aquellas relacionadas con la movilidad de los recursos financieros y comerciales.

A través del proceso de globalización, cada vez más naciones están dependiendo de condiciones de comunicación, sistema financiero internacional y de comercio. Los efectos e influencias pueden ser estudiados desde dos aspectos principales: el nivel externo de los países, y el nivel de las condiciones internas de los países, o aproximación subsistémica. En este último caso, las unidades de análisis serían aquellas que corresponden a las variables de crecimiento y desarrollo económico, así como indicadores sociales.

Respecto a los procesos de globalización que están teniendo lugar en la actualidad, existen dos aspectos fundamentales relacionados con el área de la política económica internacional: la estructura del sistema económico mundial, y cómo esta estructura ha cambiado. Estos temas pueden ser tocados a partir de la teoría de la globalización tomando en cuenta los conceptos del desarrollo. Los fundamentos de la globalización señalan que la estructura mundial y sus interrelaciones son elementos claves para comprender los cambios que ocurren a nivel social, político; a nivel nacional y regional.

La proposición principal de la globalización es que existe una mayor integración de las sociedades, lo que es importante en los cambios económicos y sociales que están teniendo lugar. Sin embargo, en lo que se tiene menos aprobación es en los mecanismos y principios que rigen esos cambios.

De manera particular, las principales áreas discutidas en términos de la teoría de la globalización tienen relación con: las características de posición de varios países en cuanto a compartir las mismas relaciones, que pueden estar afectadas con la formación de grupos de fuerte relación entre ellos y débil agrupación con el resto. Aún dentro de un mismo país se puede ver variaciones significativas, tales como tamaño de las economías, demanda efectiva interna, estructura de exportación, y niveles de crecimiento y desarrollo económico. También es importante tener en cuenta el nivel de desarrollo.

En términos generales la globalización tiene dos significados principales: Como un fenómeno, implica que existe cada vez más un mayor grado de dependencia entre las diferentes regiones y países del mundo, en particular en las áreas de relaciones comerciales, financieras y de comunicación; Como una teoría del desarrollo, uno de sus postulados esenciales es que un mayor nivel de integración está teniendo lugar entre las diferentes regiones del mundo, y que ese nivel de integración está afectando las condiciones sociales y económicas de los países.

Los niveles de mayor integración que son mencionados por la globalización tienen mayor evidencia en las relaciones comerciales, de flujos financieros, de turismo y de comunicaciones. En este sentido, la aproximación teórica de la globalización toma elementos abordados por las teorías de los sistemas mundiales. No obstante, una de las características particulares de la globalización, es su énfasis en los elementos de comunicación y aspectos culturales.

Además de las relaciones tecnológicas, financieras y políticas, los académicos de la globalización argumentan que importantes elementos nunca antes vistos de comunicación económica están teniendo lugar entre naciones. Esto se manifiesta especialmente con novedosos procesos tecnológicos que permiten la interacción de instituciones, gobiernos, entidades y personas alrededor del mundo.

Los principales aspectos de la globalización son resumidos en los siguientes puntos

-Los sistemas de comunicaciones globales están teniendo una gran importancia en la actualidad; por medio de estos procesos, las naciones, grupos sociales y personas están interactuando de manera más fluida tanto dentro como entre naciones.

-Aún cuando los sistemas más avanzados de comunicación están operando principalmente entre las naciones más desarrolladas, estos mecanismos también muestran sus efectos en las naciones menos avanzadas. Esta situación puede permitir la interacción de grupos a partir de las naciones más pobres en su comunicación con otras más desarrolladas, de manera más fácil. Aquí se hablaría un poco de la aldea global en cuanto a las comunicaciones y las transacciones comerciales y financieras.

-Respecto a las actividades económicas, los nuevos avances tecnológicos en las comunicaciones están llegando a ser cada vez más accesibles a pequeñas y medianas empresas locales. Esta situación está creando un nuevo escenario para las transacciones económicas, la utilización de los recursos productivos, de equipo, intercambio de productos y la presencia de los "mecanismos monetarios virtuales". Desde una perspectiva cultural, los nuevos productos para la comunicación están desarrollando un patrón de intercambio e interconexión mundiales.

-El concepto de minorías dentro de los diferentes países está siendo afectado por el aspecto de la comunicación. A pesar de que las minorías pueden no estar completamente integradas dentro de los nuevos circuitos de comunicación, reciben las influencias incluyendo el hecho de que los sectores de mayor poder económico y político si se están integrando en la nueva esfera de interconexión. Por último continúa el factor de que son las élites de negocios y políticas las que determinan las decisiones políticas dentro de los estados.

-Elementos de índole económica y social que están bajo la influencia de las condiciones actuales del fenómeno de la globalización ofrecen circunstancias dentro de las cuales se desarrollan las condiciones sociales dentro de los países.

Con base en los principales aspectos que incluye la teoría de la globalización, los principales supuestos de esta teoría se resumen en los siguientes.

-Factores económicos y culturales están afectando cada aspecto de la vida social de una manera cada vez más fuerte.

-En las condiciones actuales y respecto a los estudios específicos de particulares esferas de acción, por ejemplo comercio, finanzas o comunicaciones, la unidad de análisis basada estrictamente en el concepto de estado-nación tiende a perder vigencia. En particular las comunicaciones están haciendo que esta categoría no posea como antes, un predominio en muchos aspectos del comportamiento a nivel de naciones.

Uno de los elementos claves de la globalización, es su énfasis en el estudio de la integración que ocurre especialmente entre las naciones más desarrolladas. Esta integración afecta especialmente las áreas de comercio, finanzas, tecnología, comunicaciones y coordinación macroeconómica. A un nivel dentro de las sociedades de los países, se observa un fenómeno de integración social, pero también de creciente discriminación y marginalidad económica en varios sectores.

Durante los últimos años, el término globalización ha sido utilizado preferentemente en relación con la revolución tecnológica en el área de comunicaciones y la creación del ciberespacio. Sin embargo, uno de los principales argumentos ya esenciales con las condiciones actuales de la economía y los flujos informativos, que incluso formulaba el concepto de la "globalización de los mercados" en sus formas actuales, puede ser encontrado en un artículo de 1983 firmado por Theodore Levitt en el Harvard Business Review.

El aspecto funcionalista de la globalización es el que distingue esta teoría del concepto de la internacionalización económica. De conformidad con Peter Kickens, la globalización contiene procesos que son cualitativamente distintos de la internacionalización. En ellos se involucra no solamente la extensión geográfica de las actividades económicas, procesos de internacionalización, sino también y más importante, la integración funcional de actividades que antes se encontraban dispersas. Esto último siendo el rasgo peculiar de la globalización dentro de las ideas tecnológicas más recientes. El actual proceso de globalización se muestra en la formación de unidades funcionales a nivel planetario.

La Globalización y otras Teorías del Desarrollo

Además de la globalización, las otras teorías que tienen un papel central en los estudios del desarrollo son: modernización, sistemas mundiales y de dependencia. Desde una posición más comparativa, la teoría de la globalización coincide en ciertos aspectos con la teoría de la modernización. Uno de esos aspectos es que ambos enfoques establecen que la "dirección orientativa" del desarrollo son las condiciones propias de Europa Occidental y de Estados Unidos. Se enfatiza el hecho de que los avances tecnológicos y los esquemas de acumulación que se establecen en esos polos de desarrollo son los instrumentos para alcanzar mejores niveles de vida.

Sin embargo, la perspectiva de la modernización se distingue de la globalización en varios aspectos, incluyendo el que se refiere a que la modernización sigue una exposición más normativa, el desarrollo debe ser un seguimiento de la "ruta" de los países más desarrollados. Indica cómo el desarrollo debería ser. La globalización, en cambio, tiene un carácter más descriptivo e interpretativo con base en una aproximación más "positiva" de los fenómenos.

En cuanto a que la globalización enfatiza que los aspectos económicos y culturales determinan los procesos sociales, esta teoría ofrece rasgos similares a los de la "sociología comprehensiva" de Max Weber. Desde esta óptica, el sistema de valores, creencias y los patrones de identidades son aspectos claves para entender la dinámica social. Ya sea que esos caracteres se refieran a los grupos dominantes o a grupos sometidos dentro del contexto social. Para la globalización, los planteamientos weberianos de los años veinte deben ser adaptados a las actuales condiciones de principios del siglo XXI tomando en cuenta la difusión de ideas, valores culturales y la influencia en general de los medios de comunicación en las sociedades.

Las anteriores consideraciones dan base para afirmar que la teoría de la globalización y la teoría de los sistemas mundiales toman como unidad fundamental lo global, más que la categoría de estado-nación, lo cual es más utilizado en los estudios de modernización y de dependencia. Los globalistas consideran formas de transformación tendiendo más a los sucesos, que a saltos revolucionarios de intensa y rápida transformación. Para la globalización el reto de las sociedades es adaptarse a las innovaciones que plantean los nuevos escenarios con sus cambios en la comunicación y la economía.

La teoría de la globalización, la de los sistemas mundiales y hasta cierto punto la teoría de la dependencia toman en cuenta los cambios que han ocurrido en la esfera económica. Por ejemplo: (1) en marzo de 1973, los gobiernos de las naciones más desarrolladas empezaron a operar con tasas de intercambio flexibles en sus mercados monetarios, lo que limitó la permanencia de políticas de tasas fijas para el valor de las monedas; esta condición impactó en el movimiento de inversiones, y en bolsas de valores; (2) especialmente desde 1976 las transacciones comerciales han reforzado su carácter en los valores a futuro, lo que se ha visto más favorecido con la implementación de innovaciones tecnológicas en el campo de la informática, computadores y comunicaciones en general; (3) la revolución de las computadoras personales de los ochentas contribuyó a un más fluido movimiento de capitales, situación que también contó con el apoyo del fax en esa década; (4) durante los noventas la principal característica ha sido la promoción y acceso a los servicios de Internet lo que ha dado un carácter de mayor rapidez y flexibilidad a las intercomunicaciones. Es Internet quien ha creado mayormente en los últimos años el escenario para una "economía virtual", afectando significativamente con ello a las operaciones de mercados específicos.

En la actualidad, los principales aspectos que se encuentran en estudio dentro de la corriente teórica de la globalización se refieren a: (1) nuevos conceptos, definiciones y evidencias relacionadas con las variables culturales y como las mismas afectan los cambios nacionales y regionales; (2) procesos específicos en los cuales se concretan los mecanismos de una "sociología comprehensiva" dentro de las condiciones de la "aldea global"; (3) integración a diferentes niveles de poder tanto dentro como entre naciones y en términos comparativos con las diferentes modalidades de integración/marginación que ocurren a nivel mundial; (4) formas dinámicas mediante las cuales los nuevos patrones de comunicación están afectando a los grupos minoritarios dentro de las sociedades; (5) conceptos relacionados con la autonomía relativa de los estados y la relación de los mismos con las sociedades civiles, y dentro de ese contexto, la energía de la toma de decisiones nacionales respecto al campo macroeconómico; y (6) formas en que el regionalismo está afectando los procesos de integración económica y social.


2.4 FACTORES, BENEFICIOS Y RIESGOS

La globalización, ha sido tema de innumerables libros y causa de grandes manifestaciones en Europa y América del Norte. Los críticos han planteado que el proceso ha propiciado la explotación de los habitantes de los países en desarrollo, ha ocasionado grandes alteraciones en su forma de vida y en cambio ha aportado pocos beneficios, mientras los defensores apuntan a la considerable reducción de la pobreza alcanzada en países que han optado por integrarse a la economía mundial, como China, Vietnam, India y Uganda.

Aquí veremos de manera sintetizada lo que significa éste fenómeno para el mundo en los 3 aspectos antes mencionados (factores, beneficios y riesgos)

Factores que impulsan la globalización:

  • Apertura de mercados.
  • Desarrollo de los medios de comunicación y transporte, especialmente Internet.
  • Crecimiento y fusiones entre empresas.
  • Privatización de empresas públicas.
  • Desregularización financiera internacional.

Beneficios:

  • Economía y mercado globales, que puede llevar a un mejor aprovechamiento de los recursos.
  • Acceso universal a la cultura y la ciencia.
  • Mayor desarrollo científico-técnico.
  • Mayor capacidad de maniobra frente a las fluctuaciones de las economías nacionales.
  • Cooperación internacional.
  • Sistema global de protección de los derechos humanos.

Riesgos:

  • Falta de control sobre los mercados y las Empresas Multinacionales.
  • Aumento de los desequilibrios económicos, sociales y territoriales.
  • Concentración de la riqueza y aumento de la desigualdad social.
  • Incumplimiento de los estándares laborales mínimos (empleo precario).
  • Aumento del Consumismo.
  • Daños al medio ambiente.
  • Amenaza a la diversidad biológica y cultural.
  • Desaparición del Estado de Bienestar.
  • Predominio de la Economía financiera-especulativa sobre la Economía real.
  • Pensamiento único, con desprecio de la posibilidad de soluciones alternativas.

Como se puede ver la globalización genera oportunidades, pero también ocasiona riesgos.

Aprovecha las oportunidades de mayor crecimiento económico y el mejor nivel de vida que trae consigo una mayor apertura.

Las autoridades a cargo de formular políticas (a nivel internacional, nacional y local) deben enfrentan el desafío de atenuar los riesgos para los pobres, vulnerables y marginados, y de aumentar la igualdad.


3. CULTURA

3.1 GENERALIDADES

“Conjunto de conocimientos que posee una persona, una sociedad o un país lo que conlleva un sistema de creencias y tradiciones, un sistema de valores y acciones; cultivo de facultades y conocimientos” (2)

El concepto de cultura es fundamental para las disciplinas que se encargan del estudio de la sociedad, en especial para la antropología y la sociología. Los orígenes del término se encuentran en una metáfora entre la práctica de alguna actividad (por ejemplo, el cultivo de la tierra, que es la agricultura) con el ‘cultivo’ del espíritu humano, de las facultades intelectuales del individuo. En este significado se conserva aún en el lenguaje cotidiano, cuando se identifica cultura con sabiduría. Por esto, una persona "culta" es aquella que posee grandes conocimientos en las más variadas regiones del conocimiento.

La UNESCO, en 1982, declaró

(2)Diccionario de la Real Academia de la Lengua

(3)UNESCO, 1982: Declaración de México

...La cultura da al hombre la capacidad de reflexionar sobre sí mismo. Es ella la que hace de nosotros seres específicamente humanos, racionales, críticos y éticamente comprometidos. A través de ella discernimos los valores y efectuamos opciones. A través de ella el hombre se expresa, toma conciencia de sí mismo, se reconoce como un proyecto inacabado, pone en cuestión sus propias realizaciones, busca incansablemente nuevas significaciones, y crea obras que lo trascienden.(3)

Concepción clásica de la cultura

En sus primeras acepciones, cultura designaba el cultivo de los campos

El término cultura proviene del latín cultura que significa cuidado del campo o del ganado. Hacia el siglo XIII, el término se empleaba para designar una parcela cultivada, y tres siglos más tarde había cambiado su sentido como estado de una cosa, al de la acción: el cultivo de la tierra o el cuidado del ganado, aproximadamente en el sentido en que se emplea en el español de nuestros días en vocablos como agricultura, apicultura, piscicultura y otros. Por la mitad del siglo XVI, el término adquiere una relación metafórica, como el cultivo de cualquier facultad. De cualquier manera, el concepto figurativo de cultura no se extenderá hasta el siglo XVII, cuando también aparece en ciertos textos académicos.

El Siglo de las Luces (siglo XVIII) es la época en que el sentido figurado del término como "cultivo del espíritu" se impone en amplios campos académicos. Al paso del tiempo, como cultura se entenderá la formación de la mente. Es decir, se convierte nuevamente en una palabra que designa un estado, aunque en esta ocasión es el estado de la mente humana, y no el estado de las parcelas.

La clásica oposición entre cultura y naturaleza también tiene sus raíces en ésta época. En 1798, el Dictionaire incluye una acepción de cultura en que se estigmatiza el "espíritu natural". Para muchos de los pensadores de la época, como Jean Jacques Rousseau, la cultura es un fenómeno distintivo de los seres humanos, que los coloca en una posición diferente a la del resto de animales. La cultura es el conjunto de los conocimientos y saberes acumulados por la humanidad a lo largo sus milenios de historia. En tanto que una característica universal, el vocablo se emplea en número singular, puesto que se encuentra en todas las sociedades sin distinción de razas, ubicación geográfica o momento histórico.

También es en el contexto del Iluminismo cuando surge otra de las clásicas oposiciones en que se involucra a la cultura, esta vez, como antítesis de la civilización. Esta palabra aparece por primera vez en la lengua francesa del siglo XVIII, y con ella se significaba la clarificación de las costumbres. Civilización es un término relacionado con la idea de progreso. Según esto, la civilización es un estado de la Humanidad en el cual la ignorancia ha sido concluida y las costumbres y relaciones sociales se hallan en su más elevada expresión. La civilización no es un proceso terminado, es constante, e implica el perfeccionamiento progresivo de las leyes, las formas de gobierno, el conocimiento. Los parámetros con los que se medía si una sociedad era más civilizada o más salvaje eran los de su propia sociedad. En los principios del siglo XIX, los términos, cultura y civilización eran empleados casi de modo indistinto.

No fue en Francia, sino en Alemania donde las posturas relativistas ganaron mayor prestigio. El término Kultur en sentido figurado aparece en Alemania hacia el siglo XVII -aproximadamente con la misma connotación que en francés. Para el siglo XVIII goza de gran prestigio entre los pensadores burgueses alemanes. Esto se debió a que fue empleado para denostar a los aristócratas, a los que acusaban de tratar de imitar las maneras "civilizadas" de la corte francesa. Por ejemplo, Immanuel Kant apuntaba que "nos cultivamos por medio del arte y de la ciencia, nos civilizamos al adquirir buenos modales y refinamientos sociales". Por lo tanto, en Alemania el término civilización fue equiparado con los valores cortesanos, calificados de superficiales y pretenciosos. En sentido contrario, la cultura se identificó con los valores profundos y originales de la burguesía.

Empezaban las revoluciones y ya en 1774, Johann Gottfried Herder proclamaba que el genio de cada pueblo, se inclinaba siempre por la diversidad cultural, la riqueza humana y en contra del universalismo. Por ello, el orgullo nacional radicaba en la cultura, a través de la que cada pueblo debía cumplir un destino específico. La cultura, como la entendía Herder, era la expresión de la humanidad diversa, y no excluía la posibilidad de comunicación entre los pueblos.

Durante el siglo XIX, en Alemania el término cultura evoluciona bajo la influencia del nacionalismo. Mientras tanto, en Francia, el concepto se amplió para incluir no sólo el desarrollo intelectual del individuo, sino el de la humanidad en su conjunto. De aquí, el sentido francés de la palabra que presenta una continuidad con el de civilización; no obstante la influencia alemana, persiste la idea de que más allá de las diferencias entre una cultura y otra, hay algo que las unifica a todas: la cultura humana.

Definiciones de cultura en las disciplinas sociales

Los primeros sociólogos, como Émile Durkheim, rechazaban el uso del término. Hay que recordar que en su perspectiva, la ciencia de la sociedad debía abordar problemas relacionados con la estructura social. Por su parte, Carlos Marx había dejado del lado la cuestión en su tratamiento materialista de la historia, al considerar a la cultura como un aspecto secundario de la sociedad, dependiente y determinado por la esfera económica. Ello no se opuso para que unas décadas más adelante, varios partidarios de sus propuestas teóricas desarrollaran una teoría de la cultura de corte marxista.

El concepto de cultura es relacionado con la antropología ya que se encarga del estudio comparativo de la cultura. Los etnólogos y antropólogos británicos y estadounidenses de fines del siglo XIX retomaron el debate sobre el contenido de cultura. En la opinión de estos pioneros de la etnología y la antropología social como Bachoffen, McLennan, Maine y Morgan; la cultura es el resultado del devenir histórico de la sociedad. Pero la historia de la humanidad en estos escritores era ligada a las teorías iluministas de la civilización.

Definiciones descriptivas de cultura

Definición de Tylor

E. B. Tylor, etnólogo británico, dijo: "La principal tendencia de la cultura desde los orígenes a los tiempos modernos ha sido del salvajismo hacia la civilización."...aquel todo complejo que incluye el conocimiento, las creencias, el arte, la moral, el derecho, las costumbres, y cualesquiera otros hábitos y capacidades adquiridos por el hombre. La situación de la cultura en las diversas sociedades de la especie humana, en la medida en que puede ser investigada según principios generales, es un objeto apto para el estudio de las leyes del pensamiento y la acción del hombre.(3)

El interés principal era la búsqueda de los motivos que llevaban a los pueblos a comportarse de tal o cual modo. En esas exploraciones, se vieron las relaciones entre el medio ambiente y la sociedad, entre la historia y el presente, o entre la tecnología y el resto del sistema social.

Definición de los culturalistas

La antropología evolucionaba hacia una posición relativista. El corazón de la propuesta radica en la inclinación a considerar la cultura como un fenómeno plural. Es decir, más que hablar de cultura, hablar de culturas. Por lo tanto, la labor más importante de los estudiosos del fenómeno debía ser la documentación etnográfica.

Benedict señala que cada cultura es un todo comprensible sólo en sus propios términos y constituye una suerte de matriz que da sentido a la actuación de los individuos en una sociedad.



(4)Tylor, 1995: 29


Definición funcionalista-estructural

La característica más peculiar del concepto funcionalista de cultura se refiere a la función social de la misma. El concepto básico es que todos los elementos de una sociedad existen porque son necesarios.

En la categoría de cultura se deben incluir artefactos, bienes, procesos técnicos, ideas, hábitos y valores heredados (4). Todos los elementos de la cultura poseen una función que les da sentido y hace posible su existencia. Pero esta función no es dada únicamente por lo social, sino por la historia del grupo y el entorno geográfico, entre muchos otros elementos.

Definiciones simbólicas

Los orígenes de las concepciones simbólicas de cultura se remontan a Leslie White, antropólogo estadounidense formado en la tradición culturalista de Boas. A pesar de que en su libro “La ciencia de la cultura” afirma en un principio que ésta es "el nombre de un tipo preciso o clase de fenómenos, es decir, las cosas y los sucesos que dependen del ejercicio de una habilidad mental, exclusiva de la especie humana, que hemos llamado 'simbolizante'", en el transcurso de su texto, White irá abandonando la idea de la cultura como símbolos para orientarse hacia una perspectiva ecológica.

Definición estructuralista

(5) Thompson, 2002: 193

Según la teoría estructuralista, la mente humana clasifica todos los fenómenos del mundo, estableciendo conjuntos clasificatorios que se convierten en símbolos. Por ejemplo, en algunas culturas, como la occidental, la mujer se encarga de criar a los niños. En otras, esta tarea corresponde a los hombres. La cultura es básicamente un sistema de signos producidos por la actividad simbólica de la mente humana.

En resumen, se puede decir que en la teoría estructuralista, la cultura es un mensaje que puede ser decodificado tanto en sus contenidos, como en sus reglas. El mensaje de la cultura habla de la concepción del grupo social que la crea, habla de sus relaciones tanto internas como externas. Todos los símbolos y signos de los cuales está hecha la cultura son producto de la capacidad simbólica que poseen todas las mentes humanas. Esta capacidad, básicamente consiste en la clasificación de las cosas del mundo en grupos, a los que se atribuyen ciertas cargas semánticas. No existe grupo de símbolos o signos (campo semántico) que no tenga uno complementario. Los signos y sus significados pueden ser asociados por metáfora (como en el caso de las palabras) o metonimia (como en el caso de los emblemas de la realeza) a los fenómenos significativos para el grupo creador del sistema cultural. Las asociaciones simbólicas no necesariamente son las mismas en todas las culturas. Por ejemplo, mientras en la cultura occidental, el rojo es el color del amor, en Mesoamérica es el de la muerte.

Según la propuesta estructuralista, las culturas de los pueblos "primitivos" y "civilizados" están hechas de la misma materia, y por lo tanto, los sistemas dominantes de conocimiento del mundo exterior dominantes en cada uno (magia en los primeros, ciencia en los segundos) no son radicalmente diferentes. Aunque son varias las distinciones que se pueden establecer entre culturas primitivas y modernas, una de las más importantes es el modo en que manipulan los elementos del sistema. En tanto que la magia improvisa, la ciencia procede sobre la base del método científico. El uso del método científico no quiere decir que las culturas donde la ciencia es dominante sean superiores, o que aquellas donde la magia juega un papel fundamental sean menos rigurosas o metódicas en su manera de conocer al mundo. Simplemente son de índole distinta unas con otras, pero la posibilidad de comprensión entre ambos tipos de culturas radica en su base en una facultad universal del género humano.

En la perspectiva estructuralista, el papel de la historia en la conformación de la cultura de una sociedad no es tan importante. Lo fundamental es llegar a justificar las reglas que subyacen la articulación de los símbolos en una cultura, y observar la manera en que éstos dotan de sentido la actuación de una sociedad. La cultura es una suerte de patrón que pertenece a todo el grupo social pero no se encuentra en nadie en particular. Esta idea fue retomada del concepto de lengua propuesta por Saussure.

Definición de la antropología simbólica

Comparte con el estructuralismo francés la tesis de la cultura como un sistema de símbolos, pero a diferencia de la anterior, señala que no es posible para los investigadores el conocimiento de sus contenidos.

Los antropólogos simbólicos ponen en duda la autoridad de la etnografía. Señalan que a lo que pueden limitarse los antropólogos es a hacer "interpretaciones plausibles" del significado de la trama simbólica que es la cultura, a partir de la descripción densa de la mayor cantidad de puntos de vista que sea posible conocer respecto a un mismo suceso. En otro sentido, los simbólicos no creen que todos los elementos de la trama cultural posean el mismo sentido para todos los miembros de una sociedad. Más bien creen que pueden ser interpretados de modos diferentes, dependiendo, ya de la posición que ocupen en la estructura social, de condicionamientos sociales y psíquicos anteriores, o del mismo contexto

Definiciones marxistas

Aunque Carlos Marx no puso demasiada atención en el análisis de las cuestiones culturales, sí planteó el problema en términos de su relación con el resto de la estructura social. Según la propuesta teórica de Marx, el dominio de lo cultural (constituido sobre todo por la ideología) es un reflejo de las relaciones sociales de producción, es decir, de una de las partes esenciales de la actividad económica. La gran aportación del marxismo en el análisis de la cultura es que ésta es entendida como el producto de las relaciones de producción, como un fenómeno que no está separado del modo de producción de una sociedad. Asimismo, la considera como uno de los medios por los cuales se reproducen las relaciones sociales de producción, que permiten la permanencia en el tiempo de las condiciones de desigualdad entre las clases.

En sus interpretaciones más simplistas, la definición de la ideología en Marx ha dado lugar a una tendencia a explicar las creencias y el comportamiento social en función de las relaciones que se establecen entre quienes dominan el sistema económico y sus subalternos. Sin embargo, son muchas las posturas donde la relación entre la base económica y la superestructura cultural es analizada en enfoques más amplios. Por ejemplo, Antonio Gramsci llama la atención a la hegemonía, un proceso por medio del cual, un grupo dominante se legitima ante los dominados y los dominados terminan por asumir como deseable la dominación. Louis Althusser propuso que el ámbito de la ideología (el principal componente de la cultura) es un reflejo de los intereses de la élite, y que a través de los aparatos ideológicos del Estado se reproduce en el tiempo.

Definición neoevolucionista

White proponía que la energía de que dispusiera una sociedad es la que determina en buena medida la cultura. Occidente, por ejemplo, ha modificado sus tecnologías para poder aprovechar diversas fuentes energéticas a lo largo de su historia. La mayor cantidad de energía disponible ha permitido a su vez el desarrollo de nuevas tecnologías, creencias y formas de relaciones sociales. Sin embargo, como señalan Rappaport y Morán, es posible que la expansión en el consumo energético produzca una desadaptación ecológica y conduzca a la civilización Occidental a su desaparición.

Para introducir las definiciones neoevolucionistas de cultura, es necesario recordar que los evolucionistas sociales de finales del siglo XIX representados por Tylor, pensaban que las sociedades "primitivas" de su época eran residuos de antiguas formas culturales, por las que necesariamente habría pasado la civilización de Occidente antes de llegar a ser lo que era en ese momento. Boas y sus discípulos echaron por tierra estos argumentos, señalando que nada probaba la veracidad de estas suposiciones. Sin embargo, en Estados Unidos hacia la década de 1940 tuvo lugar un nuevo desvío del enfoque temporal de la antropología. Éste nuevo rumbo es el neoevolucionista, interesado entre otras cosas, por el cambio socio-cultural y las relaciones entre cultura y medio ambiente.

Según la definición de neoevolucionismo, se pueden resumir las definiciones de cultura propuestas por Leslie White (1992) y Julian Steward (1992), quienes encabezaron la corriente neoevolucionista en su nacimiento.

Tanto Steward como White concuerdan en que la cultura es sólo uno de los ámbitos de la vida social. Para White, la cultura no es un fenómeno que deba entenderse en sus propios términos, como proponían los culturalistas. El apovechamiento energético es el motor de las transformaciones culturales: estimula la transformación de la tecnología disponible, tendiendo siempre a mejorar. Así, la cultura está determinada por la forma en la que el grupo humano aprovecha su entrono. Este aprovechamiento se traduce a su vez en energía. El desarrollo de la cultura de un grupo es proporcional a la cantidad de energía que la tecnología disponible le permite aprovechar. La tecnología determina las relaciones sociales, y esencialmente, la división del trabajo como una primera forma de organización. A su vez, la estructura social y la división del trabajo se reflejan en el sistema de creencias del grupo, que formula conceptos que le permiten comprender el entorno que le rodea. Una modificación en la tecnología y la cantidad de energía aprovechada se traduce, por tanto, en modificaciones en todo el conjunto.

Steward, por su parte, retomaba de Kroeber la concepción de la cultura como un hecho que se encontraba por encima y fuera de la naturaleza. Sin embargo, Steward sostenía que habían un diálogo entre ambos dominios. Opinaba que la cultura es un fenómeno o capacidad del ser humano que le permite adaptarse a su medio biológico. Uno de los principales conceptos en su obra es el de evolución. Planteaba que la cultura sigue un proceso de evolución multilineal, (no todas las culturas pasan de un estado salvaje, a la barbarie y de ahí a la civilización), y que este proceso se basa en el desarrollo de tipos culturales derivados de las adaptaciones culturales al medio físico de una sociedad. Introduce en las ciencias sociales el término de ecología, señalando con él el análisis de las relaciones existentes entre todos los organismos que comparten un mismo nicho ecológico.

Evolución cultural

Los bosquimanos han sido considerados como una de las más primitivas sociedades. Se ha señalado su miseria y su aislamiento milenario. Sin embargo, como demuestra Sahlins, los bosquimanos viven en una "sociedad de la opulencia", puesto que con muy poco trabajo obtienen lo suficiente para alimentarse. Por otra parte, la evidencia arqueológica apunta a que este pueblo nunca ha estado aislado: ha mantenido contacto con otros grupos de su región, y a través de ellos, con el resto del mundo. En la actualidad, su estilo de vida nómada tradicional está en proceso de desaparición.

Había por lo menos una gran distancia conceptual entre la propuesta de White y de Steward. El primero se inclinaba por el estudio de la cultura como fenómeno total, en tanto que el segundo se mantenía más partidario al relativismo. Por ello, entre las limitaciones que tuvieron que superar sus sucesores estuvo la de enlazar ambas posturas, para unificar la teoría de los estudios de la ecología cultural. De ahí, Marshall Sahlins propuso que la evolución cultural sigue dos direcciones. Por un lado, crea diversidad "a través de una modificación de adaptación: las nuevas formas se diferencian de las viejas. Por otra parte, la evolución genera progreso: las formas superiores surgen de las inferiores y las sobrepasan" (5). La idea de que la cultura se transforma siguiendo dos líneas simultáneas fue desarrollada por Darcy Ribeiro, que introdujo el concepto de proceso civilizatorio para comprender las transformaciones de la cultura.

Con el tiempo, el neoevolucionismo sirvió como una de las principales bisagras entre las ciencias sociales y las ciencias naturales, especialmente como puente con la biología y la ecología. A partir de la década de 1960, la ecología entró en una relación muy estrecha con los estudios culturales de corte evolutivo. Los biólogos habían descubierto que los seres humanos no son los únicos animales que poseen cultura: se habían encontrado indicios de ello entre algunos insectos, pero especialmente entre los primates. Roy Rappaport introdujo en la discusión de lo social la idea de que la cultura forma parte de la misma biología del ser humano, y que la evolución misma del ser humano se debe a la presencia de la cultura. Señalaba que: ...superorgánica o no, se debe tener presente que la cultura en sí pertenece a la naturaleza. Emergió en el curso de la evolución mediante procesos de selección natural diferentes sólo en parte de aquellos que produjeron los tentáculos del pulpo […] Aunque la cultura está altamente desarrollada en los hombres, estudios etológicos recientes han indicado alguna capacidad simbólica entre otros animales. […] Aunque las culturas pueden imponerse a los sistemas ecológicos, hay límites para esas imposiciones, ya que las culturas y sus componentes están sujetos a su vez a procesos selectivos (6).

(6) Sahlins, 1992: 371

(7) Rappaport, 1998: 273-274

(5) Sahlins, 1992: 371

(6)Rappaport, 1998: 273-274

Los nuevos descubrimientos en la etología (ciencian que estudia el comportamiento de los animales) animaron a muchos biólogos a intervenir en el debate sociológico de la cultura. Algunos de ellos buscaban establecer relaciones entre la cultura humana y las formas primitivas de culturas observadas, por ejemplo, entre los macacos de Japón. Uno de los ejemplos más conocidos es el de Sherwood Washburn, profesor de antropología de la Universidad de California. Al frente de un equipo (en el que colaboraron Richard Lee e Irven de Vore, y que se prolongó durante la primera mitad de los años sesenta), se dio a la tarea de buscar cuáles eran los orígenes de la cultura humana. Como primera parte de su proyecto, analizó el comportamiento social de los primates superiores. En segundo lugar, suponiendo que los bosquimanos kung eran los últimos fuertes de las formas más primitivas de cultura humana, procedió al estudio de su cultura. El tercer tiempo en el programa de Washburn era proceder a la comparación de los resultados de ambas investigaciones, y especuló sobre esta base acerca de la importancia de la cacería en la construcción de la sociedad y la cultura.

Esta hipótesis fue presentada en un congreso llamado Man, the Hunter, realizado en la Universidad de Chicago en 1966. Fuera porque la investigación se apoyaba en premisas sobre la evolución cultural que fueron desechadas desde los tiempos de Boas, o porque era una tesis que negaba la importancia de la mujer en la construcción de la cultura, la tesis de Washburn, Lee y De Vore no fue bien recibida.

Esta definición, atiende a la característica principal de la cultura, que es una obra estrictamente de creación humana, a diferencia de los procesos que realiza la naturaleza, por ejemplo, el movimiento de la tierra, las estaciones del año, los ritos de apareamiento de las especies, las mareas e incluso la conducta de las abejas que hacen sus panales, elaboran miel, se orientan para encontrar el camino de regreso pero, que a pesar de eso, no constituyen una cultura, pues todas las abejas del mundo hacen exactamente lo mismo, de manera mecánica, y no pueden cambiar nada. Exactamente lo contrario ocurren en el caso de las obras, ideas y actos humanos, ya que estos transforman o se agregan a la naturaleza, por ejemplo, el diseño de una casa, la receta de un dulce de miel o de chocolate, la elaboración de un plano, la simple idea de las relaciones matemáticas, son cultura y sin la creación humana no existirían por obra de la naturaleza.

Cultura y migración

El auge de los movimientos migratorios ha replanteado la cultura como difusión y luego asimilación de valores materiales y espirituales, siendo las influencias mutuas y creando una combinación o híbrido de dos o más culturas con su expresión en el lenguaje, la gastronomía, el culto religioso, las artes populares, el folclor, etc., siempre que se den las condiciones propicias para la asimilación. que son: exposición continuada a los eventos sociales y algún tipo de interés o afinidad entre los grupos diversos. Puede pensarse que su influencia en los cambios sociales, con la realidad observable, es poco relevante, quizás porque no hay interés o afinidad entre los grupos a causa de una insuficiente exposición o acercamiento.

3.2 IDENTIDAD CULTURAL

La expresión “identidad cultural” resulta bastante confusa para explicar la complejidad de sentimientos y manifestaciones de un pueblo o de una región en particular. Así mismo, los propios conceptos “región” y “cultura” obedecen, precisamente, a la enorme variedad de actores y de grupos comprometidos en la construcción de una estructura social.

Existen muchas definiciones respecto al concepto de región. La amplitud del término nos lleva a montones de perspectivas de la realidad física, del conocimiento o de los actos humanos; de manera más particular, la palabra se utiliza para designar e identificar un espacio dado de la geografía con determinaciones no solamente naturales o territoriales, sino, más específicamente, humanas.

La región, al igual que la nación, es una compleja realidad simbólica; se trata de elaboraciones teóricas, de imaginarios construidos por determinadas comunidades. Nociones abstractas de espacios o lugares, en donde se cumplen ciertos supuestos requisitos de homogeneidad y semejanza. Es obvio que hay una dimensión espacial en todo lo que acontece al aspecto social: una formación socio-económica establece varias disposiciones que, por supuesto, se van produciendo en determinados territorios y en distintos momentos históricos, y los cuales reclaman una expresión teórica que los defina; para esto el concepto de “región”, resulta válido. La región no es, pues, algo dado naturalmente, sino una construcción histórica.

Además el concepto de región está ligado con el de “comunidad”, pues, así tenga como fundamento principal lo relativo al territorio, hay en la idea de región una identidad superior de carácter cultural y comunicacional.

¿Una civilización mundial?

La humanidad se ha desarrollado a través de múltiples formas económicas, sociales y culturales. No existe una forma superior homogenizante, ni una única cosmovisión uniformadora, ni un solo sentido de la evolución humana. La riqueza de la multiplicidad de determinaciones de lo real, explica la riqueza en las formas específicas de la cultura.

La diversidad y originalidad cultural de una región determinada no se debe a la falta de contacto entre los distintos grupos humanos, las diferencias culturales no siempre son resultado del distanciamiento geográfico, también existen diferencias surgidas por la proximidad, cuando un grupo humano se afirma sobre sí mismo para distinguirse en muchos aspectos frente a otros pueblos o etnias. Esta es una actitud en las mentalidades colectivas, en el inconsciente de las masas, que rechazan y discriminan las expresiones culturales que, por ser ajenas o distintas, son consideradas, entonces, falsas o inferiores.

La esencia del etnocentrismo y la xenofobia, es el rechazo a la diversidad cultural. Distintas teorías filosóficas (e incluso religiosas), históricamente han señalado las imposiciones culturales, sobre todo en Latinoamérica, en donde por generaciones se ha educado bajo la línea de una evangelización.

Hoy se pueden ver renacer nacionalismos y fundamentalismos colmados, por el desacato hacia las diferencias. Las nociones de regionalismo, nacionalismo o patriotismo, como lo anotara Fernando Savater, tienen poco de teoría y mucho de fanfarronería y convocan a unos terribles sentimientos de sacrificio y de martirologio: “solo quien nada vale por sí mismo puede creer que hay mérito en haber nacido en determinado lugar o bajo determinada bandera”.

Ahora bien, tenemos que entender que cada vez es más difícil pensar y aceptar el concepto de región como una unidad autocontenida e independiente de los flujos globales contemporáneos. Hoy se requiere comprender el concepto de región, tomando en cuenta el ámbito global de las relaciones de poder.

Contra la tendencia a la uniformidad y a la monotonía que quiere imponer la globalización, se requiere preservar la diversidad cultural. No es cierto que exista una especie de “destino manifiesto” hacia la homogeneidad cultural; el mundo continúa siendo plural. La creciente e imparable globalización, paradójicamente va acompañada de fuertes diferenciaciones culturales, que expresan una interesante situación de universalización de lo particular y de singularización de lo universal; esta compleja red es lo que Orlando Fals Borda ha denominado como la glocalización, es decir, la articulación de lo global y lo local.

Las tesis del determinismo historicista resultan muy convenientes para los colonialistas; éstas se han empleado para fomentar, por ejemplo, la noción de “progreso”, en los términos de una corriente del racionalismo instrumental deshumanizante, lamentablemente hoy triunfante, que se caracteriza por impulsar una ciencia y una técnica fetichistas, que amenazan seriamente la supervivencia de la humanidad, mediante la masificación del hombre por el irracional consumismo, por la intimidación nuclear, la guerra y el caos ecológico.

La llamada Cultura Occidental, que se ha universalizado por el convencimiento o por la coacción militar y empresarial, nos viene dejando sin opciones. Necesitamos una nueva reflexión sobre la cultura, que logre desbordar todo etnocentrismo, toda visión desde las metrópolis, pero que no se reduzca solamente a consentir y halagar las tradiciones parroquiales. Se debe trabajar por el diálogo intercultural, por el encuentro de culturas, en especial en esta época de desterritorialización y de mundialización de la economía y de la política; cuando las invasiones e imposiciones militares y mercantilistas no han cesado y por el contrario se acentúan, bajo la legitimación de una teoría imperial, que proclama la derrota de toda alternativa revolucionaria, con el indiscutible triunfo del capitalismo.

Más allá de las definiciones imperiales y de los anhelos de homogeneidad transnacional, persiste la fragmentación del mundo, los diversos modos de pensar, de entender y de transformar la realidad y cada cultura particular o regional introduce a la cultura universal sus contribuciones, pero la cultura es un fenómeno creativo, dinámico, cambiante, constructivo, no es una sumatoria de propuestas. El relativismo cultural, la interculturalidad, ha surgido de las distintas contribuciones que en la historia milenaria han hecho los pueblos. Voluntaria e involuntariamente las culturas se combinan, se cruzan, generando un mestizaje, una condensación cultural. Hoy se da una clara correlación y articulación entre los sistemas culturales considerados antiguos y tradicionales con los modernos; por ejemplo, existe una sabiduría primitiva en asuntos tan atrayentes como la astronomía, la ecología, la medicina y las formas de convivencia social, que han empezado a ser tomados en cuenta por pensadores contemporáneos.

Como lo planteara Michael Foucault, hay una nueva “insurgencia de los conocimientos sometidos”, de esos múltiples saberes, originales y particulares, que han venido siendo marginados, pero que sin embargo subsisten a pesar de la arrasadora corriente impositiva que nos ahoga. Claude Levi-Strauss ha dicho: “No hay ni puede haber una civilización mundial en el sentido absoluto que se da al término, puesto que civilización implica coexistencia de culturas que presentan entre si el máximo de diversidad, y consiste incluso en esa coexistencia. La civilización mundial no podría ser otra cosa que la coalición a escala mundial, de culturas que preservan cada una su originalidad”.

Región, Cultura y Folclor

El clamor por la conservación y defensa de la identidad cultural regional no puede implicar, pues, la búsqueda de una supuesta homogeneidad, por el contrario, debe significar el respeto por la heterogeneidad y la diversidad; también se trata de erradicar toda imitación, copia o plagio: “tendremos que cambiar los viejos mitos heredados sobre la superioridad del faro intelectual euroamericano que tanto ha condicionado nuestra vida política, económica y cultural y que nos mantiene en el atraso y pobreza permanentes” (7). Pero la superación de estas mentalidades no se puede alcanzar mediante el aumento de lo nativo y localista.

Muchas veces nuestros gustos, colores y sabores costumbristas, solos obedecen a la manipulación ideológica, que provoca movilización y entusiasmo bélico; o mercantilista, de esta manera se confunden los “días patrios”, establecidos por las proezas de héroes y guerreros, con los arrebatos causado por las hazañas de los deportistas, con los triunfos de los “artistas” y representantes de la farándula criolla.

El respeto por muchas tradiciones y costumbres de específicas culturas, puede estar en desacuerdo con el desarrollo de algunos principios y valores que tienen hoy un carácter universal. Estanislao Zuleta cuenta lo sucedido a un grupo de mujeres que en un congreso internacional sobre los derechos de la mujer, fijaron su repudio a prácticas consideradas bárbaras como la extirpación del clítoris, la infibulación y otras formas de mutilación genital femenina, efectuadas a las niñas de algunos pueblos africanos desde tiempos remotos. Por esta intervención, fueron rechazadas por algunas delegadas africanas que consideraron esto una indebida intromisión en sus “identidades culturales”.

(8) Fals Borda

(7) Fals Borda

El concepto de Nación y de Unidad Nacional, hoy sólo se trata de una especie de ficción semántica y jurídica, como abstracción de orden simbólico que sirve para reclutar, levantar e incitar a las masas bajo lineamientos de las élites que ejercen la hegemonía política y cultural. Un país puede poseer varias nacionalidades. Colombia es, precisamente, un ejemplo de diversidad cultural y regional. Nuestro país es un mosaico de etnias y culturas. Por esto la Constitución Política de 1991 reconoció nuestra diversidad cultural, pero el simple reconocimiento de esta diversidad no significa la obediencia de todo rito o tradición, como se ha hecho con el reconocimiento de los duelos, juicios, penas y castigos establecidos según las tradiciones y rituales indígenas, los cuales muchas veces no son más que implacables suplicios y torturas de corte primitivo o medieval.

El apasionamiento regional y el maniqueísmo parroquiano que, por ejemplo, para el caso de el territorio tolimense, se entusiasma con el tamal, sancocho y la lechona o, como lo anotara el escritor Hugo Ruiz, “en una vasta tradición de provinciana ingenuidad que ha permitido y aún exaltado el uso y el abuso del pintoresquismo y del encendido color local”, no está defendiendo el folclor ni la identidad cultural regional. Jorge Luis Borges anota que en El Corán, libro árabe por excelencia, no se nombran los camellos y nadie pone en duda su autenticidad.

Vale la pena revisar la noción de folclor que manejan los sectores oficiales y los medios de comunicación. El folclor se piensa como si fuese algo extravagante “pintoresco”; algo que simplemente se recolecta, selecciona y clasifica. Por el contrario, el folclor debe estudiarse como una “concepción del mundo y de la vida”; implícita en los estratos populares de la sociedad. Es una concepción no elaborada, no sistemática, que el conjunto de las clases subalternas, en su desarrollo múltiple y contradictorio, contrapone a las concepciones “oficiales”. Es una aglomeración de fragmentos de las varias concepciones históricas del mundo y de la vida, que se van insertando en la tradición. El folclor es la cultura popular, es el reflejo de las condiciones de la vida cultural de un pueblo. Es fragmentado porque, por definición, las clases dependientes se encuentran disueltas en la sociedad civil; sobre ellas pesan los grupos dominantes con su hegemonía cultura.

Identidad latinoamericana y globalización

Estos conceptos como patria, nación, región e identidad, en tiempos de globalización, deben ser permitidos, fundamentar criterios válidos de identidad política y de acuerdos multiculturales, que conduzcan a confrontar el completo poder imperial que vivimos, pues, como lo afirma Toni Negri “El Imperio no puede ser resistido por un proyecto que apunte a una autonomía limitada y local. No podemos retroceder hacia ninguna forma social previa, ni avanzar en soledad. Por el contrario, debemos empujar a través del Imperio para salir por el otro lado...Debemos aceptar el desafío y aprender a pensar y actuar globalmente. La globalización debe encontrarse con una contra globalización, el Imperio con un contra Imperio”.

A pesar del cruce temporal de las culturas y de la incertidumbre que causa el peso de la globalización, poseemos algo que podemos denominar “identidad”; una sensación de pertenencia, una común historia, similares intereses que nos unen en la especificidad y en la diferencia de lo latinoamericano. La conciencia colectiva de la identidad, siempre en desarrollo, como se refleja en varias formas de autoafirmación y ruptura. Originariamente, la identidad latinoamericana surgió como rechazo a la colonización española y portuguesa y luego como respuesta a la dependencia impuesta por las metrópolis. El colonialismo y las relaciones de dependencia aceleran contradictoriamente la conciencia social de identidad. La identidad latinoamericana no se desarrolló como simple mecanismo de defensa ante las formas de colonialismo, sino como autoafirmación destinada a generar proyectos de liberación y de sociedad alternativa.

Los asuntos, fenómenos y conflictos de carácter regional, históricamente se han expandido por toda América Latina; desde los primeros levantamientos comuneros, las rebeliones anticolonialistas y los procesos independentistas de los siglos XVII y XVIII, pasando por la emergencia del pensamiento nacionalista y antiimperialista y por las luchas obreras y estudiantiles de comienzos del siglo XIX, los movimientos revolucionarios y de liberación nacional de mediados y fines de siglo, tales como la revolución cubana, el triunfo de Salvador Allende en Chile, de los Sandinistas en Nicaragua y los procesos insurreccionales de Centro y Sur América. Tenemos que reconocer que las acciones contrarrevolucionarias aplicadas en América Latina, también se han “regionalizado”, al derecho de los golpes de estado y de los genocidios causados por las sangrientas dictaduras militares; todo lo cual ha sido calculado y puesto en marcha, por la permanente presencia del intervencionismo norteamericano.

Nuestra identidad también se ha expresado en las múltiples formas de solidaridad y creatividad de los pueblos latinoamericanos; en su música, en su pintura, y en general en todas las formas de su dimensión estética.

Existe una identidad clara, forjada en la toma de conciencia colectiva de los pueblos latinoamericanos, que pasa los límites del nacionalismo y del patrioterismo; pero como dice Eduardo Galeano, ésta identidad se encuentra descuartizada; nuestra memoria está quebrada y hay que buscar la unidad en los fragmentos.

No estamos condenados ni a una concepción uniforme y unipolar del mundo, ni al fin de las ideologías, ni al ocaso de la historia. La cultura, con todas sus rupturas y contradicciones, a pesar de la globalización y de los imperialismos, se abre hacia el futuro, hacia la búsqueda de consensos no represivos, hacia el encuentro de fantasías: Hacia la unidad en la diversidad.

La realización de un nuevo proyecto político-cultural, implica abrir espacios para la creatividad y la imaginación; para la obtención de una nueva dirección intelectual y moral de la sociedad, con el propósito de alcanzar la hegemonía cultural de las clases subalternas.

Más que geográfica o racial, nuestra identidad es política, se ha construido en torno a unos comunes intereses y necesidades y a una tradición de unidad, tanto cultural como histórica, y sólo puede explicarse en el proyecto histórico de construcción de un futuro alternativo; no en las nostalgias del pasado, ni en la aprobación de unos colores, olores y sabores, que supuestamente nos dan la identidad.


3.3 CULTURA PAISA

LA CIUDAD

En Medellín la palabra circulación, concebida inicialmente como tránsito vehicular, en su definición que evoca lo circular, tiene todo el sentido textual. Pues uno de los rasgos característicos es la presencia de glorietas a lo largo y ancho de la ciudad. Tienen la función de regular el flujo del tránsito en cruces importantes, reemplazando a los semáforos. Incluso las rutas de los buses percibidas como las más importantes son llamadas circulares. Son ellos los que intercomunican los extremos de la ciudad. Por ello representan un papel muy importante en el transporte de las grandes masas de trabajadores y estudiantes que cada mañana se dirigen a sus lugares de trabajo o de estudio. El movimiento de la ciudad está muy marcado por el trayecto hacia los centros. La vida económica, política y social se desarrolla en el centro de la ciudad y es en el centro donde se encuentran la mayoría de las estaciones del metro.

En el centro se encuentran los edificios de las entidades políticas, económicas, religiosas, administrativas, educativas, culturales e industriales. El Centro sigue un patrón de establecimiento a lo largo del río, a partir de allí se organizaron las principales edificaciones. Una manifestación monumental del centro es el péndulo que se erige como señal del centro pero es sólo una metáfora del centro pues no es el centro geográfico real. Está además asociado a una obra de ingeniería civil: un puente de trayectos complejos. Se une la noción de centralidad con la noción de progreso, a su vez asociado con proceso tecnológico, diciéndonos: Medellín es centro de progreso tecnológico y económico. Promueve valores apropiados por la administración política como proyecto ideológico, como plan gubernamental.

Los polideportivos se han convertido en lugares neutrales, en lugares de nadie. A su vez el deporte es hoy por hoy, un regulador de los conflictos entre los diferentes territorios tribales de la ciudad. Es de ellos de donde surgen los ídolos populares que en su mayoría son futbolistas. Los polideportivos generan dinámicas entre la población juvenil; constituyen estrategias de re-apropiación del entorno y de re-establecimiento de nuevas relaciones. Una nueva lucha simbólica por los signos de la ciudad, en la que se afirman las viejas identidades, las antiguas pertenencias.

Medellín se construyó a partir de la unión de diferentes municipios. Estos municipios crecieron al rededor de las plazas principales. Se organizaron a lo largo y ancho del valle orientados por el río. El río ha sido uno de los principales ejes sobre los que la ciudad se ha construido. Hoy en día existe el programa Mi Río cuyo propósito consiste en recrear sentimientos de pertenencia como símbolo de la antioqueñidad.

Durante la temporada decembrina el paseo por la vía del río, iluminada con alumbrados alusivos a la Navidad, reúne una cantidad de actividades recreativas, culturales, políticas religiosas además de constituirse en una fuente de estrategias económicas que van desde la tradicional venta de empanadas hasta el ingreso de montones de turistas. El metro fue construido a lo largo del río y sólo se aleja de este para adentrarse en el Centro.

Respecto a la contaminación de las ciudades, el río en Medellín, ha entrado a formar parte del orgullo de la ciudad como el río recuperado, dentro de las nociones de ecología que están con tanto auge por estos días junto con los discursos de la sostenibilidad del medio ambiente y a la construcción de la naturaleza como recurso del progreso. Es parte de la ciudad vitrina y la ciudad museo; de la ciudad que se muestra al extranjero. Tradiciones construidas durante cuatro siglos de luchas armadas y de costumbres, relacionadas con el río, algunas de estas reemplazadas por las nuevas dinámicas económicas neoliberales y por el ideal moderno del progreso tecnológico.

En síntesis, de lo más importantes que construye a Medellín es el centro, o mejor, lo céntrico como concepto manifestado en multitud de expresiones. Lo céntrico son las plazas, los parques, los polideportivos, lo que se hace referencia a recorrer la ciudad. Es ese lugar común, embrión, de la polis, de la ciudad; ese lugar, que reconocido, posee un significado. Aquello que tiene sentido es susceptible de ser habitado, de ser poseído.

Una etnografía de cualquier ciudad podría constituirse alrededor de los taxis. En el caso particular de Medellín un vistazo aéreo sobre cualquier zona del centro revela el elevado porcentaje de taxis. Según el periódico de ésta ciudad, El Colombiano, "en la capital antioqueña están matriculados 18000 taxis pero circulan 25000".

El taxi es otra noción interesante para construir la ciudad pues además de ser un factor económico, es también una red de comunicación de cultura ciudadana; es un fenómeno que estructura redes de relaciones sociales entre un gran número de personas y solidaridades; constituye uno de los centros informativos de la charla ocasional espontánea, intercambio de datos cotidianos, curiosos, interesantes; alrededor del taxi se generan sentimientos de identidad y pertenencia; es un medio para habitar la ciudad. El taxista es un testigo del mundo público, callejero.

Más que el taxi, pero junto a él, el verdadero vehículo de construcción de ciudad es el taxista. El taxista es una figura idealizada, estigmatizada, mitificada; el taxista es un signo de la gramática de la ciudad.

La relación entre el taxista y pasajero en Medellín, contrastado con lo que sucede en Bogotá, por ejemplo, es de mayor cercanía. Es muy normal que cuando es un hombre el que toma un taxi, este se sienta en el asiento delantero, hecho que redefine las relaciones de proximidad y de subordinación. La diferencia que establece el que la mujer se siente en la silla de atrás es un indicador del rol diferenciado por sexos.

En el viaje en el metro elevado, la ciudad abandona su rostro humano y adquiere rostro de ciudad. La ciudad se personifica como más que la suma de todas esas partes que se observan a través de la ventanilla. Las grandes catedrales, los edificios, las casas, los ahora "lentos" automóviles, los diminutos peatones, parecen móviles de maqueta. Se percibe la grandeza de los monumentos. El metro entra al centro histórico, lo viola. Su presencia transforma el entorno, lo uniforma con sus colores, sus texturas industriales, sus materiales y sus sonidos. Redefine los ritmos de la ciudad y la ciudad se adapta a estos nuevos ritmos. El tiempo urbano se reduce permitiendo la introducción de nuevas actividades. Por otro lado, el metro inscrito en un discurso de la modernidad, no importa que el metro transgreda los centros tradicionales, ni que pase por encima de ellos; lo que realmente importa es que, imitando un modelo de progreso tecnológico, se constituye en lo que la gente, poco tiempo después de su terminación, cuando a su paso se detenía incluso el tráfico y la gente se paraba, gritaba: ¡El orgullo paisa!

Junto con la ciudad vigilada por las cámaras; junto con la calle usada por algunos como trayecto, como flujo, como no lugar; junto a los centros comerciales, encontramos el Edificio Inteligente ubicado en el Centro Administrativo la Alpujarra. Descubrimos ahora a la ciber-urbe, a la tecnópolis. Este modelo se instala en la homogenización, en masa de individuos programados por la cultura light, de la pasarela, de lo inmediato, de la encuesta estadístico-manipuladora, de la puesta en espectáculo, del placer mediatizado, de la opinión pública dictada por la publicidad a través del cuarto poder: la comunicación.

Para caracterizar de alguna forma a Medellín podría decirse que es la Ciudad Paisa. Todo se organiza en torno a la antioqueñidad y al sentimiento de pertenencia regional. Medellín es entonces la expresión máxima de un sentimiento de identidad forjado fundamentalmente en la historia y en la estigmatización de unos valores que aunque en permanente cambio son percibidos de igual forma a través del tiempo.

Cualquier producto social de proporciones sociales es apropiado como parte del orgullo paisa. No importa si rompe la tradicional de la ciudad o pasa por encima de los más importantes centros históricos como en el caso del metro; no importa que las plazas y parques sean transformadas y rediseñadas por las nuevas estrategias económicas y comerciales. Lo que importa es que la ciudad condensa su identidad sobre múltiples transformaciones estructurales, desde esta perspectiva, se pueden encontrar diferentes formas de vivir la ciudad.

La construcción de la identidad como representación del sentido común hace parte del ejercicio de pensarse como homogéneo. La ciudad, como construcción de esa identidad, como práctica del habitar, es aquella búsqueda por ordenar el desorden que introduce el ser humano en su posibilidad de dar sentido a todo. La ciudad es paradójica y conflictiva; es escenario del debate, de la lucha de los sentidos que se le quieren otorgar a ella misma para que pueda ser ordenada, domesticada, normalizada, habitada...

Lo medellinense se encarna en la Avenida Guayaquil y en la Plaza de Envigado; en el señor que, transitando por el centro, lleva carriel y sombrero; en el característico acento; en la presencia invariable del puesto de empanadas en todos los barrios y centros comerciales; en los equipos de fútbol Atlético Nacional y Deportivo Independiente Medellín cuyos emblemas, en los frecuentemente visitados cementerios, cubren las tumbas de los más fervientes fanáticos que ni un sólo domingo faltaron a la cita futbolística en el estadio, para quienes la derrota fue motivo de lágrimas o la victoria motivación que daba sentido a sus vidas.

Por todo esto lo más importante es la misma ciudad de Medellín cuanto es el haber nacido en ella lo que identifica a las personas como paisas, como Medellinenses en último término. Más allá de las tribus urbanas, de las comunas que desbordan las cumbres de las montañas, más allá de todo, está el apego a la tierra.

Biografía de un paisa

Aquí tenemos el máximo problema, porque es más fácil encontrar un gato bañando ratones que hallar la exacta y completa definición del paisa. Pero dicen mis coterráneos que para un paisa nada es imposible, ni siquiera enseñarle a mamar a un pollo. Y yo, que hace años soñé que le estaba cogiendo errores gramaticales a don Marco Fidel Suárez, me siento muy capaz de exponerme a todo lo que ustedes quieran, con tal de hacer un buen trabajo con esta palabra. Si hay quien lo dude “¡que salga pal patio…! ¡Pa quiamanezca de velorio la familia!”. Paisa es el último descendiente en línea directa de Nuestro Señor Jesucristo, según el mismo cree. ¿Cómo les parece para empezar, ah? Les gusto ¿verdad? Pues sigamos. Bautiza a sus hijos con nombres sacados de la Biblia y disimula su parentesco con “aquella raza” poniéndose apellidos españoles. El autentico paisa es mas creyente que el Arcángel San Gabriel y para quedar bien con el sagrado corazón de Jesús, se persigna antes y después de gritar ¡viva mi partido! El paisa no le tiene miedo a nada ni a nadie, pero no pelea sino con rabia. Según cálculos aproximados de expertos en la materia, el noventa y nueve y medio por ciento de los fakires, magos, culebreros y santos de mentiras que trabajan en Colombia son de Yarumal, Sonsón, Sopetrán, Ituango o Abejorral.

Se afirma que todo tipo a quien le cortan el ombligo dentro de los limites de Antioquia y si el hecho es tradición familiar inveterada, “ ifsofactamente” queda inoculado de ganas de viajar; no hace sino esperar a que “ le crezcan las pezuñas” para echarse a circular por todo el mundo. El paisa puro exagera más que un loco contando su luna de miel. Los jefes de ventas de todas las grandes empresas privadas Colombianas que no son paisas, viven temblando del susto si en la compañía hay un antioqueño “callao”, porque están seguros de que tarde o temprano dejarán de firmar nómina. Un paisa de verdad es capaz de apostar a que le hace decir palabras feas al papa. No existe juego de suerte y azar en el cual no sea experto. Cuando ve unos dados en una vitrina se le eriza todo el cuerpo y le pasan escalofríos por la columna vertebral. No hay familia paisa sin alguno de sus integrantes vestido de sotana o de hábito. Para el paisa, Medellín es lo más lindo del mundo y asegura que después de Medellín solamente el cielo, pero en el cielo un huequito para seguir atisbando a Medellín. Después de su religión lo que más quiere es su palabra y cuando la da, especialmente en los negocios, “¡es pior quiuna escritura, dotor!”. Es más fácil hacerle un nudo a un banano biche que obligarle a incumplir su palabra a un paisa. Sin tener rasgos fisonómicos característicos, puede ser identificado al primer golpe de vista por sus coterráneos en una manifestación en la plaza roja de Moscú, a media lengua de distancia. Es tan cambalachero que es capaz de cambiar al Ángel de la Guarda por una cantina con tocadiscos. Cree ciegamente que “cuando Dios Nuestro Señor termino de hacer el mundo y vio cómo le había de quedado de bonita Colombia, con tantas costas, tantos ríos y tantas riquezas naturales, no quedo contento e inventó al antioqueño para que administrara esa tierra”. En fin, amigos míos, que como habéis visto, el paisa es una persona sencilla, modesta y emprendedora.



Fuente: Biografía de un paisa, www.lopaisa.com


4. TRABAJO DE CAMPO


4.1 ENCUESTAS

  • Muestra: 50
  • Características de la muestra: niñas, de edades entre 17 y 19 años. Estudiantes de 11 grado
  • Lugar: Colegio Compañía de María “La Enseñanza” en Medellín-Colombia

FORMATO DE LA ENCUESTA:

Instrucción:

Responda objetivamente la siguiente encuesta:

  1. Cuál es su religión
  1. Católica c. Judía

b. Cristiana d. Otra

  1. Ha sido partícipe de la Feria de las Flores
  1. Siempre c. algunas veces
  2. casi siempre d. nunca
  1. Los fines de semana va a fincas de familiares o amigos
  1. Siempre c. algunas veces
  2. casi siempre d. nunca

  1. Ha pensado alguna vez en montar un negocio
  1. b. no

  1. Practica juegos de mesa como parqués, dominó, cartas, dados
  1. muchas veces c. casi nunca
  2. regularmente d. nunca

  1. Cuántos hermanos tiene
  1. 1-2 c. 5 en adelante
  2. 3-5 d. no tiene

  1. Qué es lo que más le gusta de Medellín
  1. su gente c. su clima
  2. sus paisajes d. todo

  1. Con qué regularidad come frijoles
  1. 2 o más veces a la semana c. 2 veces al mes
  2. 1 vez a la semana d. casi nunca

  1. Con qué regularidad come arepa
  1. 2 o más veces a la semana c. 2 veces al mes
  2. 1 vez a la semana d. casi nunca

  1. Se siente identificado con su cultura
  1. b. no

OBSERVACIONES:

  • No hubo dificultades en la interpretación de las preguntas.
  • A los entrevistados les atrajo el tema y querían que se les cuestionara más.
  • En la primera pregunta acerca de la religión casi la totalidad de las encuestadas preguntaban qué religión era el colegio, por esto se observa que como todas las encuestadas fueron las alumnas del grado 11 de el Colegio “La Enseñanza”, quienes pertenecen a un colegio católico, todas respondieron la misma opción.
  • La muestra (50 niñas de grado 11 de el Colegio “La Enseñanza” de Medellín) simboliza una pequeña parte de la población paisa, de una clase social similar, esto quiere decir que las conclusiones son respecto a la identidad cultural de personas entre 17 y 19 años de una clase social entre media-alta y alta.


TABULACIÓN DE LAS ENCUESTAS

Religión

Participación Feria de las Flores

Católica

100%

Siempre

18%

Judía

0%

Casi Siempre

56%

Cristiana

0%

Algunas Veces

26%

Otra

0%

Nunca

0%

Asistencia a fincas

Pensar en montar un negocio

Siempre

6%

84%

Casi Siempre

12%

No

16%

Algunas Veces

76%

Nunca

6%

Práctica de Juegos de Mesa

Número de hermanos

Muchas Veces

6%

1 a 2

80%

Regularmente

36%

3 a 5

8%

Casi Nunca

58%

5 en adelante

0%

Nunca

0%

no tiene

12%

Lo que más le gusta de Medellín

Regularidad con la que come fríjoles

Su gente

12%

2 o más a la semana

2%

Sus paisajes

2%

1 vez a la semana

72%

Su clima

6%

2 veces al mes

16%

Todo

80%

Casi Nunca

10%

Regularidad con la que come arepa

Identificación con su cultura

2 o más a la semana

84%

94%

1 vez a la semana

8%

No

6%

2 veces a la mes

4%

Casi Nunca

4%

GRÁFICAS DE LAS ENCUESTAS



CONCLUSIONES:

  • Aunque se sabe que la Feria de las Flores es la fiesta que expresa todo lo netamente paisa, la asistencia a ésta no es tan regular como se creyera.
  • Es parte de nuestra cultura y raro en muchas otras, optar por invertir el tiempo en una casa retirada de la ciudad como medio de relajación o diversión. La globalización puede afectar este sentido en que cada vez más se ve el apego a la zona urbana, donde ya se encuentran toda clase de servicios, esto puede hacer que disminuya la asistencia a fincas.
  • Hace parte de la naturaleza paisa el deseo de tener un capital propio, un negocio creado por la propia persona. La globalización hace que este deseo se vuelva más grande por las posibilidades de adquirir productos, pero hace también difícil que el negocio se vuelva próspero, pues hay mucha competencia, por lo tanto si se ve la frustración de los negocios puede disminuir este deseo de crear.
  • Hay costumbres que con el paso del tiempo van cambiando, un ejemplo de esto es la práctica de juegos de mesa. En este aspecto pueden influir varios factores que hacen que no sea tan frecuente esta práctica, uno de los tantos factores puede ser la globalización, pues al encontrar tantas maneras de distracción tan innovadoras se va dejando a un lado las otras que pueden resultar ahora no tan llamativas.
  • Se nota un gran decrecimiento en el número de hermanos a lo largo de la historia, en este aspecto se puede ver un poco la influencia de la globalización, pues actualmente la premisa fundamental en las clases favorecidas, es tener el número de hijos a los cuales se les pueda dar el mejor nivel de vida.
  • La respuesta: todo, a lo que más le gusta de Medellín; no se relaciona directamente con la globalización sino con la manera que se educa a la gente en Antioquia, se intenta inculcar en cada hogar el reconocimiento de su ciudad como algo extraordinario de lo cual se debe sentir orgulloso. Por lo tanto puede denominarse como una respuesta aprendida.
  • La comida típica sigue siendo algo fundamental de nuestra cultura, tal como la arepa y los fríjoles. Así sea más fácil encontrar tantos platos de otros lugares de nuestro planeta en la cocina antioqueña va a ser difícil suprimir la tradicional bandeja paisa.
  • En la pregunta que se cuestionaba si se sentía identificado con su cultura se observa que en la casi totalidad la respuesta fue afirmativa, pero con el otro porcentaje se puede concluir que al tener tan fácil acceso y conocimiento a otras culturas, que pueden verse más llamativas o desarrolladas se puede ir perdiendo el gusto por la propia cultura y con el tiempo querer imitar otro modelo que no es el nuestro.

4.2 ENTREVISTAS

Formatos de las entrevistas realizadas:

Enfocada en Identidad Cultural: Marlon Builes Sepúlveda

è Estoy con Marlon Builes Sepúlveda, arquitecto graduado de la Universidad Nacional, con maestría en…… en la Universidad…… y ……… Profesor de……. En la Universidad San Buenaventura. Tiene una firma de arquitectos llamada…..

è Buenos días…… tardes…….

è Vamos a hablar acerca de cómo o en qué influye la globalización en la identidad cultural, pero sobre todo enfatizando en la idea de cultura.

1. ¿Qué es identidad cultural?

2. ¿Para qué sirve la identidad cultural?

3. ¿Cree que en Medellín exista riqueza cultural?, si existe, en qué y cómo se manifiesta.

4. ¿Se ha ido perdiendo o modificando la cultura paisa?

5. (Si respondió a la anterior que sí) ¿Qué factores han permitido esta perdida o modificación?

6. Sé que ha tenido la oportunidad de hacer varios viajes y conocer otras culturas por ejemplo la brasilera. Teniendo en cuenta que …. Es la segunda ciudad más importante en Brasil, al igual que Medellín en Colombia; respecto a la identidad cultural cómo compararía usted estas dos ciudades.

7. ¿Qué es para usted globalización?

8. ¿cómo cree usted que influye la globalización en la identidad cultural de Medellín?

9. ¿Qué mensaje podría dejar a la gente para que cuide y se sienta identificado con lo suyo?

Enfocada en la globalización: Ricardo Andrés Henao Arango

è Estoy con Ricardo Andrés Henao Arango, graduado de Negocios Internacionales de la Universidad EAFIT, donde también hizo una maestría en……… Actualmente es el …………………. De almacenes ÉXITO Medellín.

è Buenos días.. tardes……

è Vamos a hablar acerca de cómo o en qué influye la globalización en la identidad cultural, enfatizando sobretodo en la idea de globalización.

1. ¿Qué es globalización?

2. ¿Para qué sirve la globalización?

3. ¿En Medellín está presente la globalización? Si existe, en qué o cómo se manifiesta.

4. ¿Qué consecuencias, positivas y negativas trae la globalización para una ciudad como Medellín?

5. Sé que ha tenido la oportunidad de visitar varios países, por ejemplo China, un país que ha logrado llevar a cabo la globalización en todas sus formas. ¿Cree que a Medellín le convendría imitar este fenómeno tal y como China? ¿Por qué?

6. ¿Qué es para usted identidad cultural?

7. ¿Cómo cree que afecta la globalización a la identidad cultural de Medellín?

8. ¿Qué mensaje podría dejar a la gente para que acepten la globalización como un fenómeno positivo?

Combinación de la identidad cultural y la globalización: Socióloga Cristina Córdoba

è Me encuentra con Cristina Córdoba, socióloga graduada de la Universidad Pontificia Bolivariana; con master en desarrollo social y participación comunitaria también en Bolivariana. Es directora de proyectos a nivel nacional de la fundación Solidaridad por Colombia que es una ONG. A trabajado con la gobernación de Antioquia.

è Buenos días

è Vamos a hablar acerca de cómo o en qué influye la globalización en la identidad cultural, enfocándonos y combinando los puntos de globalización y cultura.

1. ¿Qué es identidad cultural?

2. ¿Qué es globalización?

3. ¿Cómo se manifiesta, en Medellín, la mezcla de globalización e identidad cultural?

4. ¿Se ha visto afectada la identidad cultural con la llegada de la globalización?

5. Respecto a lo anterior, ¿Se puede decir que antes de la globalización la identidad cultural era más fuerte?

6. ¿Cómo se puede defender la identidad cultural?

7. Respecto a lo anterior, ¿Qué realmente se está llevando a cabo para no perder la identidad cultural?

8. ¿Qué mensaje dejaría a la gente para combinar de la mejor manera dos grandes factores, para el desarrollo de la humanidad, como lo son la globalización y la cultura propia?


5. CONCLUSIÓN

La identidad cultural antioqueña es muy fuerte, y aunque la globalización lo es más, no significa que no se puede luchar contra los aspectos negativos de este fenómeno que hacen que no queramos continuar con nuestras tradiciones.

La globalización es un factor, pero no solo ésta es la responsable de querer modificar nuestra cultura. La historia misma nos llama a esto. Seríamos un pueblo atrasado y fuera de tiempo y lugar si no permitiéramos el desarrollo dentro de nosotros, y éste sigue siendo identidad cultural, pues todos crecemos de forma diferente y la manera como nosotros lo hacemos es lo que marca las transformaciones de nuestra cultura, por eso, identidad cultural no significa seguir toda la eternidad las mismas costumbres, significa establecernos como unidad individual con posibilidad de desarrollarse y relacionarse.

Las costumbres son dinámicas pero lo importante es conservar la esencia de lo que llamamos identidad cultural. Puede que dejemos de comer arepa pero conservando nuestra identidad seguiremos siendo personas respetuosas de sus compromisos, amigables, solidarias, familiares, emprendedoras, honestas y trabajadoras. Esa es nuestra verdadera cultura.

7. BIBLIOGRAFÍA


ANEXOS

  • Puede verse la grabación de las entrevistas en el CD1: Grabación Entrevistas
  • Puede verse la presentación de Medellín en Power Point en el CD2: Presentación Medellín